Información sobre el tratamiento del cáncer: causas, síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento
El cáncer es una enfermedad caracterizada por el crecimiento y la proliferación descontrolada de células anormales, que pueden invadir tejidos cercanos o diseminarse a otras partes del cuerpo a través del sistema sanguíneo o linfático, dando lugar a metástasis.
Existen numerosos tipos de cáncer, que pueden originarse en distintos órganos y tejidos. En función de su localización, extensión y características biológicas, el abordaje diagnóstico y terapéutico varía, pudiendo combinar tratamientos quirúrgicos, médicos y técnicas mínimamente invasivas guiadas por imagen
En muchos tipos de cáncer, los síntomas pueden no aparecer en las fases iniciales. Cuando se presentan, suelen ser inespecíficos y variar según el órgano afectado. Algunos de los síntomas más frecuentes incluyen:
Pérdida de peso involuntaria
Pérdida del apetito
Fatiga persistente
Picazón persistente
Hinchazón abdominal o de extremidades
Cambios en la piel o en el color de los ojos
Aparición de bultos o masas
Náuseas o vómitos
Dolor localizado o generalizado
Tratamos diferentes tipos de cáncer y enfermedad metastásica mediante técnicas de radiología intervencionista, incluyendo:
El desarrollo del cáncer suele ser multifactorial y puede estar relacionado con alteraciones genéticas, factores ambientales y hábitos de vida. En muchos casos, no existe una única causa identificable.
El riesgo de desarrollar un cáncer hepático aumenta con los siguientes factores:
El diagnóstico del cáncer se basa en la combinación de la evaluación clínica y diferentes pruebas diagnósticas:
El diagnóstico del cáncer se basa en la combinación de la evaluación clínica y diferentes pruebas diagnósticas:
Tratamientos menos invasivos
La oncología intervencionista permite tratar determinados tumores mediante técnicas guiadas por imagen, accediendo a la zona a tratar con agujas o catéteres de pequeño calibre, sin necesidad de realizar grandes incisiones. Esto puede reducir el impacto físico del procedimiento frente a una cirugía convencional.
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Recuperación más rápida
Al evitar una cirugía abierta, muchos procedimientos mínimamente invasivos pueden asociarse a una recuperación más corta y a una reincorporación más rápida a la vida diaria, siempre según el tipo de tumor, la técnica utilizada y la situación clínica de cada paciente.
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Tratamiento preciso sobre el tumor
Técnicas como la ablación, la radioembolización o la quimioembolización permiten actuar de forma localizada sobre el tumor o sobre los vasos que lo alimentan. El objetivo es tratar la lesión de forma dirigida, reduciendo en lo posible el impacto sobre tejidos sanos cercanos.
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Opción para pacientes no candidatos a cirugía
En algunos casos, estos tratamientos pueden ser una alternativa para pacientes que no pueden someterse a una cirugía o para quienes necesitan complementar otros tratamientos oncológicos. La indicación siempre debe valorarse de forma individual por el equipo médico.
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