Tratamiento de las calcificaciones

El tratamiento de las calcificaciones depende de dónde estén y de si causan síntomas. En el aparato locomotor, es frecuente hablar de tendinitis calcificante (por ejemplo, en el hombro), donde se forman depósitos de calcio que pueden provocar dolor intenso y limitación del movimiento. En muchos casos mejora con medidas conservadoras, pero si el dolor persiste o es muy limitante, existen opciones sin cirugía como tratamientos ecoguiados que ayudan a reducir el depósito y controlar la inflamación de forma precisa.

¿Qué son las calcificaciones?

Las calcificaciones son depósitos de sales de calcio que se acumulan en un tejido. Pueden aparecer en distintos órganos, pero en consulta musculoesquelética suele referirse a depósitos en tendones (especialmente en el manguito rotador del hombro) o en estructuras periarticulares.

No todas las calcificaciones causan síntomas. Algunas son un hallazgo en una radiografía. El problema aparece cuando desencadenan inflamación, dolor o limitación funcional.

Síntomas de las calcificaciones

Los síntomas dependen de la localización, pero en el hombro pueden incluir:

  • Dolor intenso, a veces de inicio brusco.
  • Dolor nocturno que dificulta dormir.
  • Limitación para elevar el brazo o realizar actividades cotidianas.
  • En fases agudas, dificultad incluso para vestirse o peinarse.

Si hay fiebre, enrojecimiento marcado o dolor con mal estado general, conviene descartar otras causas (como infección), aunque no es lo habitual.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Causas de las calcificaciones

En la tendinitis calcificante, no siempre se identifica una causa única. Se asocia a cambios del tendón, microlesiones repetidas y procesos de reparación tisular. En algunos casos influyen:

  • Sobrecargas y movimientos repetitivos.
  • Degeneración del tendón con el tiempo.
  • Factores metabólicos o predisposición individual (no siempre demostrable).

Es importante diferenciar “tener calcificación” de “tener dolor”: el objetivo es tratar lo que realmente explica los síntomas.

¿Cómo se diagnostican las calcificaciones?

El diagnóstico combina clínica + imagen:

  • Radiografía: suele mostrar bien los depósitos de calcio.
  • Ecografía: permite ver el tendón, valorar inflamación asociada y, además, guiar procedimientos con precisión.
  • En casos seleccionados: resonancia magnética, sobre todo si se sospechan otras lesiones asociadas del manguito rotador.

La ecografía es especialmente útil porque conecta el hallazgo con el síntoma (y permite tratar de forma guiada).

Tratamiento de calcificaciones sin cirugía

La mayoría de los casos se manejan de forma escalonada:

  • Reposo relativo y ajustes de actividad.
  • Analgésicos/antiinflamatorios pautados por el médico.
  • Fisioterapia y ejercicios progresivos para recuperar movilidad.
  • En casos persistentes o muy dolorosos, se valoran opciones sin cirugía como:
    • Infiltraciones ecoguiadas en estructuras inflamadas (según indicación).
    • Lavado/aspiración ecoguiada de calcificación (barbotaje) en casos seleccionados, para reducir el depósito y aliviar síntomas.
    • Otras terapias físicas según criterio clínico.

El objetivo es controlar dolor e inflamación y recuperar función evitando cirugía cuando no es necesaria.

Beneficios de tratar calcificaciones sin cirugía

Cuando se indica un procedimiento ecoguiado o un tratamiento conservador bien dirigido, puede aportar:

  • Menor agresión que una intervención quirúrgica.
  • Tratamiento preciso sobre la zona responsable del dolor.
  • Recuperación habitualmente más rápida que tras cirugía, en casos seleccionados.
  • Posibilidad de retomar rehabilitación con menos dolor.
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Preguntas frecuentes sobre calcificaciones

Son depósitos de calcio en un tejido, a menudo en tendones como los del hombro. Aparecen por cambios del tendón y procesos de reparación, y no siempre hay una causa única

Pueden causar dolor intenso, dolor nocturno y limitación del movimiento. La radiografía muestra el depósito y la ecografía valora el tendón, la inflamación y ayuda a confirmar la relación con los síntomas.

Se empieza con tratamiento conservador (medicación pautada, fisioterapia). Si persiste, se valoran opciones ecoguiadas como infiltraciones o lavado/aspiración del depósito en casos seleccionados. 

Depende de la fase y del tratamiento. Tras procedimientos ecoguiados, la mejoría puede ser progresiva en días-semanas. Es clave seguir pautas de actividad, aplicar frío/calor según recomendación y realizar rehabilitación guiada para recuperar movilidad sin sobrecargar.