El tratamiento de las calcificaciones depende de dónde estén y de si causan síntomas. En el aparato locomotor, es frecuente hablar de tendinitis calcificante (por ejemplo, en el hombro), donde se forman depósitos de calcio que pueden provocar dolor intenso y limitación del movimiento. En muchos casos mejora con medidas conservadoras, pero si el dolor persiste o es muy limitante, existen opciones sin cirugía como tratamientos ecoguiados que ayudan a reducir el depósito y controlar la inflamación de forma precisa.
Las calcificaciones son depósitos de sales de calcio que se acumulan en un tejido. Pueden aparecer en distintos órganos, pero en consulta musculoesquelética suele referirse a depósitos en tendones (especialmente en el manguito rotador del hombro) o en estructuras periarticulares.
No todas las calcificaciones causan síntomas. Algunas son un hallazgo en una radiografía. El problema aparece cuando desencadenan inflamación, dolor o limitación funcional.
Los síntomas dependen de la localización, pero en el hombro pueden incluir:
Si hay fiebre, enrojecimiento marcado o dolor con mal estado general, conviene descartar otras causas (como infección), aunque no es lo habitual.
En la tendinitis calcificante, no siempre se identifica una causa única. Se asocia a cambios del tendón, microlesiones repetidas y procesos de reparación tisular. En algunos casos influyen:
Es importante diferenciar “tener calcificación” de “tener dolor”: el objetivo es tratar lo que realmente explica los síntomas.
El diagnóstico combina clínica + imagen:
La ecografía es especialmente útil porque conecta el hallazgo con el síntoma (y permite tratar de forma guiada).
La mayoría de los casos se manejan de forma escalonada:
El objetivo es controlar dolor e inflamación y recuperar función evitando cirugía cuando no es necesaria.
Cuando se indica un procedimiento ecoguiado o un tratamiento conservador bien dirigido, puede aportar:
Son depósitos de calcio en un tejido, a menudo en tendones como los del hombro. Aparecen por cambios del tendón y procesos de reparación, y no siempre hay una causa única
Pueden causar dolor intenso, dolor nocturno y limitación del movimiento. La radiografía muestra el depósito y la ecografía valora el tendón, la inflamación y ayuda a confirmar la relación con los síntomas.
Se empieza con tratamiento conservador (medicación pautada, fisioterapia). Si persiste, se valoran opciones ecoguiadas como infiltraciones o lavado/aspiración del depósito en casos seleccionados.
Depende de la fase y del tratamiento. Tras procedimientos ecoguiados, la mejoría puede ser progresiva en días-semanas. Es clave seguir pautas de actividad, aplicar frío/calor según recomendación y realizar rehabilitación guiada para recuperar movilidad sin sobrecargar.