El tratamiento de varices busca aliviar síntomas (pesadez, dolor, hinchazón), prevenir complicaciones (cambios en la piel, úlceras) y mejorar el aspecto estético cuando es una preocupación importante. No todas las varices requieren un procedimiento, pero cuando hay insuficiencia venosa demostrada o síntomas persistentes, hoy existen opciones sin cirugía abierta: desde escleroterapia para arañas vasculares hasta técnicas endovasculares guiadas por ecografía para venas varicosas más grandes. La elección se basa en un estudio con eco-Doppler y una valoración individualizada.
Las varices son venas dilatadas y tortuosas, generalmente en las piernas, que aparecen cuando el retorno venoso hacia el corazón funciona peor. Muchas veces se deben a insuficiencia venosa, es decir, a un fallo de las válvulas venosas que favorece que la sangre “retroceda” y se acumule.
No todas las venas visibles son varices importantes: las arañas vasculares (telangiectasias) son más superficiales y suelen tener un componente estético, aunque pueden coexistir con insuficiencia venosa.
Si hay dolor brusco con enrojecimiento y calor local, o hinchazón importante de una pierna, conviene descartar trombosis con valoración médica.
Las causas más habituales incluyen:
La prueba clave es la ecografía Doppler venosa, porque permite:
La exploración clínica completa el diagnóstico, evaluando síntomas, piel y posibles complicaciones.
El tratamiento se individualiza según tipo de vena y síntomas:
El objetivo es cerrar o tratar la vena que “origina” el reflujo para evitar recurrencias, y después abordar ramas o arañas vasculares si procede.
Se elige según el eco-Doppler (qué venas fallan), el tamaño de las varices, síntomas y anatomía. Puede ir desde escleroterapia hasta tratamientos endovasculares del tronco venoso y técnicas combinadas.
Las arañas vasculares suelen tratarse con escleroterapia. Las varices grandes requieren tratar la vena responsable del reflujo (endovascular) y, después, ramas visibles si procede. Funciona mejor cuando se trata la causa (insuficiencia) y no solo “lo que se ve”.
La escleroterapia es ideal para venas pequeñas/medias (líquida o espuma). El láser suele emplearse en arañas vasculares o como técnica específica según caso. Los tratamientos endovasculares se usan para venas principales insuficientes (como la safena) y se realizan guiados por ecografía.
Depende de la extensión, del número y tipo de venas a tratar, de si hay que tratar venas principales (endovascular) además de arañas, del número de sesiones y del tipo de técnica. Una valoración con eco-Doppler permite ajustar un plan y un presupuesto realista.