La hernia discal cervical puede provocar dolor de cuello, rigidez y, cuando hay irritación nerviosa, dolor irradiado hacia el hombro, el brazo o la mano. Muchas personas mejoran con tratamiento conservador, pero si el dolor persiste o hay síntomas neurológicos, se pueden valorar tratamientos sin cirugía, incluyendo procedimientos guiados por imagen para controlar la inflamación y el dolor de forma precisa.
Es una hernia del disco intervertebral en la zona del cuello (columna cervical). El material del disco puede irritar o comprimir una raíz nerviosa o, en casos menos frecuentes, el canal medular. Esto puede causar dolor local y síntomas en el brazo.
Cuándo es urgente
Debilidad progresiva marcada, pérdida de coordinación, alteraciones para caminar o signos de compresión medular requieren valoración urgente.
La elección depende del patrón de dolor, el nivel afectado y la duración de los síntomas. El objetivo suele ser controlar dolor e inflamación para recuperar función.
Es una hernia del disco en el cuello que puede irritar un nervio. Se produce sobre todo por degeneración discal y sobrecargas/posturas mantenidas, a veces tras traumatismos.
Dolor de cuello, dolor irradiado al brazo, hormigueo o debilidad. Es urgente si hay debilidad progresiva, problemas para caminar, torpeza o signos de afectación medular.
Se empieza con medidas conservadoras. Si persiste el dolor o hay radiculalgia importante, se valoran infiltraciones guiadas por imagen; la radiofrecuencia se reserva para dolores específicos (p. ej., facetarios) con diagnóstico compatible. La elección se basa en síntomas, exploración e imagen.
Varía, pero muchas mejoran en semanas. Ayuda ergonomía, pausas activas, fortalecer cuello-escápulas, mantener movilidad y evitar sedentarismo.