La escleroterapia es un tratamiento mínimamente invasivo para arañas vasculares y varices pequeñas o medianas. Consiste en inyectar un agente esclerosante dentro de la vena para que se cierre y el organismo la reabsorba con el tiempo. En algunas situaciones se realiza con eco-Doppler (escleroterapia ecoguiada), especialmente cuando se tratan venas no visibles o de mayor calibre. El plan se define tras valoración y estudio venoso.
Es un procedimiento en consulta en el que se inyecta un producto esclerosante (líquido o en espuma según caso) en una vena para provocar su cierre controlado.
Suele formar parte de un plan completo si existe insuficiencia venosa del tronco principal (por ejemplo, safena), que puede requerir tratar primero la causa del reflujo.
Preparación previa
Cómo se realiza el procedimiento
Duración del procedimiento
Suele ser breve (15–30 min aprox., variable según extensión).
Hematomas, escozor, hiperpigmentación temporal, pequeños bultos o inflamación local. Menos frecuente: flebitis superficial, reacción alérgica o trombosis (rara, pero importante valorar riesgo). Se explican antes de tratar.
Los resultados son progresivos: la vena tratada se va reabsorbiendo en semanas. Pueden requerirse varias sesiones para un resultado óptimo, especialmente en arañas vasculares extensas.
El profesional que realiza el tratamiento evalúa la respuesta y decide si se necesitan sesiones adicionales. Se entrega informe y recomendaciones de cuidados.
Es un tratamiento inyectable que cierra venas pequeñas o medianas. Funciona especialmente bien en arañas vasculares y venas superficiales de pequeño calibre; en venas mayores puede requerir espuma o guía ecográfica según caso.
Depende de la extensión, número de zonas, tipo de vena, si se requiere eco-Doppler, y del número de sesiones. Muchas personas necesitan varias sesiones para resultados estéticos completos.
Los cambios son progresivos en semanas. Puede mejorar el aspecto y, en venas sintomáticas pequeñas, aliviar molestias. La evolución depende del tipo de vena y de la respuesta individual.
Es habitual usar medias si se indica, caminar y evitar sol directo en la zona un tiempo. Son normales pequeños hematomas, escozor o pigmentación transitoria. Consultar si hay dolor intenso, hinchazón marcada de una pierna, dificultad respiratoria o fiebre alta